El tueste es donde el grano encuentra su voz. Así elegimos el perfil de cada origen, y así podés elegir el tuyo.
No hay un tueste "mejor": hay un tueste para cada método y cada momento. Esta es nuestra brújula.
Detenemos el tueste poco después del primer crack. El grano conserva la identidad de su origen: floral, frutal, vibrante.
El punto de encuentro entre acidez y cuerpo. Se desarrollan los azúcares y aparecen el caramelo y el chocolate.
Más allá del segundo crack. Cuerpo profundo, amargor noble y ese carácter que atraviesa la leche sin pedir permiso.
Elegimos lotes de especialidad de Bolivia, Brasil, Colombia y Honduras, catados antes de entrar al tostador.
Diseñamos una curva propia para cada origen: temperatura, tiempo y desarrollo se ajustan grano por grano.
Tostamos en tandas chicas, varias veces por semana. Frescura real, no fecha de vencimiento lejana.
Dejamos desgasificar el café los días justos y lo despachamos en bolsa con válvula, listo para moler.
Contanos cómo preparás tu café y te recomendamos el origen y el tueste. O explorá la tienda y dejate guiar por el instinto.